El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, dio por cerrado, en el organismo regional, el debate por la interrupción del vuelo del presidente Evo Morales en Europa, salvo que Bolivia pida tratarlo nuevamente.
En Montevideo (Uruguay), adonde acudió para presentar el informe sobre el problema de las drogas en las Américas, Insulza apuntó que en su declaración del 9 de julio la OEA “no tuvo discrepancia” sobre la necesidad de condenar la actitud de Francia, Italia, Portugal y España cuando impidieron el vuelo del presidente Morales, además de exigir disculpas por este hecho.
“Creo que ya hubo pasos en este sentido, pero finalmente es Bolivia el que dirá si las acepta (las disculpas) o no las acepta. Para la OEA, a menos que Bolivia lo pida, no será un tema que tratemos de nuevo”, indicó Insulza.
El Consejo Permanente de la OEA aprobó una resolución que se sumó a las protestas de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de los países del Mercado Común del Sur (Mercosur) por el caso, en las que pedían explicaciones y disculpas por lo sucedido, además de “condenar las actuaciones que violan las normas y principios básicos del derecho internacional, como la inviolabilidad de los jefes de Estado”.
Bolivia reclama a España, Francia, Italia y Portugal por dificultar o impedir el sobrevuelo por sus territorios del avión de Morales, ante la sospecha de que en él viajaba el exinformático de la CIA Edward Snowden, reclamado por Estados Unidos por espionaje.






