El senador Roger Pinto salió de Bolivia con la ayuda del encargado de negocios de la embajada brasileña en La Paz, Eduardo Saboia, y en su recorrido hasta la frontera atravesó por cinco puestos de control, hasta que fue recibido en territorio brasileño por el oficialista presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del senado brasileño, Ricardo Ferraco.
Saboia admitió este lunes que tomó la decisión de sacar a Pinto a su arribo a Brasilia, donde brindará un informe a su gobierno. «Escogí la vida. Escogí proteger a una persona, un perseguido político, como la presidenta Dilma (Rousseff) fue perseguida», declaró a la red Globo, según despacho de la agencia de noticias AFP.
Ya la noche de este domingo el diplomático brasileño había ofrecido una entrevista a un medio de comunicación de su país, en la que explicó que tomó la decisión por motivos humanitarios y debido al deteriorado estado de salud de Pinto, quien incluso habría comenzado a hablar sobre la posibilidad de suicidarse.
Esta mañana, durante una entrevista con cadena A, su abogado, Fernándo Tiburcio, corroboró la versión de Saboia y detalló que Pinto salió acompañado por el diplomático y en un vehículo de esa misión, pasando por cinco puestos de control.
“Estaba muy deprimido, no se estaba alimentando, las consecuencias claras de estar 455 días en aislamiento. Fue el encargado de la Embajada, el ministro Eduardo Saboia, tomó la decisión correcta de trasladarlo a Brasil en un vehículo de la misión diplomática”, dijo.
Agregó que Saboia acompañó a Pinto las aproximadamente 22 horas de viaje en otro vehículo y que “en ese trayecto sufrieron cinco chequeos de la Policía, mas el ministro consejero supo imponer la autoridad y garantizar la protección diplomática que se debe dar en los coches no permitiendo que fuesen revisados”.






