El presidente Evo Morales reclamó hoy al gobierno de Dilma Rousseff una respuesta oficial de Brasil sobre el caso de la salida del senador Roger Pinto y dijo que, en el marco de los compromisos bilaterales de lucha contra la corrupción, Brasil debería devolver al legislador para que éste se someta a la justicia boliviana.
“Lo que toca a Brasil es devolver a Roger Pinto y que se someta a la justicia boliviana, sería la mejor forma de contribuir a la lucha contra la corrupción”, declaró el Presidente durante una conferencia de prensa en el Palacio, donde reiteró la molestia que provocó a su Gobierno la forma en que el legislador boliviano fue sacado del país el fin de semana, con colaboración de la embajada de Brasil.
Recordó que sobre el legislador pesan cuatro mandamientos de arraigo y una sentencia por corrupción, por lo que dijo que un “delincuente confeso” no debería dejar el país. “Desde el momento en que abandona la Embajada ya perdió todo el derecho de asilo”, opinó.
Morales atribuyó los acontecimientos en torno al caso Pinto a intereses políticos que buscan dañar las relaciones entre Bolivia y Brasil.
“No es posible que hayan grupos o autoridades protectoras de corruptos…. Algunos políticos de Brasil protegen a corruptos bolivianos», denunció el Jefe de Estado.
Pinto salió de Bolivia con la colaboración del encargado de negocios de la embajada de Brasil, Eduardo Saboia, y del presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Ricardo Ferraco, con el argumento de que su vida se encontraba en riesgo.
El Presidente afirmó que el único momento en el que la vida de Pinto estuvo en riesgo, fue cuando salió ilegalmente de territorio boliviano. “El único momento en que se puso en peligro la vida de Roger Pinto es el momento en trasladarlo a Brasil”, dijo.






