En Apolo actuaron encapuchados y dispararon cuando los soldados de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) empezaron a erradicar cultivos de coca, una vez cumplido un trabajo previo de instalación de un cerco de seguridad policial y ubicación de parcelas objetivo, aseguró el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres. Tres uniformados y un médico murieron en el hecho de violencia.
Dos militares, un policía y un médico de la FTC perdieron la vida por heridas de bala, como consecuencia de los sucesos del sábado en Apolo en rechazo a la erradicación de cultivos ilegales y excedentarios de coca, que activó ayer una acción policial-militar para tomar el control de la zona y empezar con la reducción de los arbusto de coca.
Cáceres informó a la estatal emisora Patria Nueva que actuaron personas encapuchadas en lo que calificó como una emboscada a las fuerzas de erradicación, porque esa labor –explicó- empieza una vez se cumplen tareas previas como el garantizar un perímetro de seguridad policial e identificar las parcelas objetivo.
“Cuando apenas empieza (la reducción), ahí empieza la lluvia (de balas), la balacera desde la punta de los cerros, es una emboscada”, aseguró.
Al momento nueve comunarios fueron enviados a la cárcel de Patacamaya, mientras tanto la Fiscalía y la Policía continúan en Apolo con la investigación para establecer responsabilidades. Una comunaria, en contacto con la emisora Erbol, aseguró que “había disparos por todos lados” y que los uniformados lanzaron gases lacrimógenos y entraron con violencia a sus domicilios.
Cáceres aseguró que tienen información de la actuación de extranjeros, aunque evitó mencionar la nacionalidad. Además informó que está en curso un operativo de interdicción en busca de actividades de narcotráfico.
Un informe oficial de 13 de octubre, recordó, da cuenta de que una ambulancia fue interceptada por un grupo de encapuchados armados en la zona. Los encapuchados pensaron, sostuvo, que era una ambulancia de la FTC, cuando era un vehículo del municipio que trasladaba a una persona que fue picada por una víbora.
Los hechos de sangre fueron en la comunidad Miraflores, donde ayer se reactivó la erradicación de cultivos. Cáceres informó que la reducción continuará y que ven el accionar de extranjeros y narcotraficantes.






