Una prueba balística practicada a los 17 imputados y encarcelados por el asesinato de tres uniformados y un médico en Apolo estableció que el 90% manipuló o disparo un arma de fuego, informó el fiscal Leopoldo Ramos, quien es parte de la comisión encargada de establecer responsabilidades por el ataque armado a un grupo de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC).
El 19 de octubre un grupo de uniformados fue emboscado cuando se disponía a iniciar labores de reducción de cultivos ilegales de coca en la comunidad de Miraflores, en Apolo, en el norte de La Paz. Dos militares, un policía y un médico perdieron la vida en los hechos de sangre, que está en proceso de investigación.
“Lo que hemos hecho es una prueba de absorción atómica, que es un poco más fiable; no todos (figuran con restos de haber manejado o disparado un arma de fuego), la mayoría, está en un 90%”, informó Ramos, según reportó la red ATB.
El Ministerio Público imputó a 17 personas y los recluyó en la cárcel de Patacamaya, a unos 80 kilómetros de La Paz, por los delitos como asesinato y lesiones graves. Las víctimas fatales son el subteniente Óscar Gironda, el suboficial naval Willy Yujra, el policía Reynaldo Quispe y el médico Michael Olivares de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC).
Según textos de balística, la prueba de absorción atómica es la más usada en los laboratorios criminales. Detecta antimonio, bario y plomo proveniente del fulminante de un arma, así como también cobre evaporado de la vaina o del encamisado de la bala.
Ramos anticipó que el lunes podrá conocerse con exactitud qué tipo de proyectiles dispararon los acusados. La comisión de fiscales que investiga el caso emitió mandamientos de aprehensión para otras seis personas vinculadas con las muertes en Apolo.
El Fiscal explicó el 28 de octubre que los comunarios Hernán Salas, Juan Bascopé y Miguel Piluy habrían disparado contra las víctimas, según declaraciones de algunos de los detenidos.
El informe forense emitido tras la autopsia a Olivares y Yujra da cuenta de que ambos estaban de rodillas cuando murieron. Respecto a Gironda, uno de los heridos contó que los agresores incluso siguieron golpeando el cuerpo sin vida del militar.
El vicepresidente Álvaro García afirmó ayer que en Apolo fue puesta en práctica una acción planificada para victimar a miembros de las fuerzas de erradicación.






