Durante la inauguración de la 96 Asamblea Ordinaria de Obispos, la Iglesia Católica expresó su preocupación por el crecimiento del nivel de violencia en el país, como ocurrió recientemente en Apolo, donde fallecieron cuatro personas en una balacera.
El secretario general de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), monseñor Eugenio Scarpellini, reiteró el pedido de una investigación transparente para ese caso.
El caso Apolo está referido al ataque armado que sufrieron los efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), en el que murieron cuatro de sus integrantes el 19 de octubre, cuando se aprestaban a erradicar coca excedentaria. El Gobierno dice que fue una emboscada, pero los cocaleros que los uniformados allanaron sus viviendas.






