El narcotráfico y los hechos violentos registrados en Apolo serán analizados en la 96 Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), que empieza hoy en la ciudad de Cochabamba.
La actividad ilícita, según el vicepresidente de la CEB, monseñor Eugenio Scarpellini, preocupa fuertemente, por la violencia que se genera en los barrios periféricos de las ciudades y en poblaciones del área rural, como en Apolo, en el norte del departamento de La Paz.
La autoridad eclesial sostuvo que la violencia es el resultado de la fuerza que usan para imponer la actividad ilícita y no descartó la relación entre narcotráfico y pobreza. “La falta de desarrollo humano integral y la falta de trabajo hace que mucha gente recurra lastimosamente a actividades ilegales, dañinas a la persona o a la sociedad en su conjunto”, dijo.
Scarpellini advirtió que la lucha antidrogas supone un trabajo integral. Señaló que se debe colaborar a resolver estos problemas desde todo ámbito, incluidas las instituciones públicas con tareas de prevención, con normas y leyes y con sanciones para desincentivar acciones ilegales. Agregó que de parte de la Iglesia Católica es necesaria la formación con valores, desde la educación.
La pobreza y la división de los movimientos sociales serán otros temas a ser analizados en esta asamblea del clero.






