Tres internos del penal de San Antonio se crucificaron ayer para exigir el pago de los tres meses de prediarios adeudados. Además, otros reclusos anunciaron que ingresarán en una huelga de hambre a partir del lunes si no se cancela la deuda hasta hoy. La noche del miércoles, el director nacional de Régimen Penitenciario, Javier Aramayo, se comprometió en Cochabamba a pagar la deuda de prediarios durante esta semana.
“El Gobierno nacional es serio, responsable, el Ministerio de Gobierno, la Dirección General de Régimen Penitenciario, esta semana se resuelve absolutamente todo”, afirmó la autoridad según un reporte de la agencia estatal ABI.
A pesar de ese anuncio, los reos radicalizaron sus medidas de protesta con la crucifixión. “Desde el lunes entramos en huelga de hambre con el 100% de reclusos”, amenazó uno de los internos crucificados.
“Ya no podemos controlar a los compañeros, no tenemos ya qué comer”, advirtió otro de los internos y explicó que prácticamente cumplen un ayuno obligado porque diciembre es el tercer mes que no les entregan los recursos que sirven para su alimentación.
Similares protestas se registraron en los penales San Pablo de Sacaba, San Pedro de Quillacollo y San Sebastián varones del Cercado. Son alrededor de Bs 2,5 millones de deuda por prediarios y servicios básicos que, de acuerdo con el Régimen Penitenciario, deben ser desembolsados por la Gobernación.






