José Villarroel, fiscal que investiga el caso Apolo, donde fallecieron cuatro miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), informó que esta semana empiezan a declarar 60 uniformados de la fuerza erradicadora.
El 19 de octubre de 2013, el subteniente de Ejército Óscar Gironda, el suboficial naval Willy Yujra, el policía Reynaldo Quispe y el médico Michael Olivares, miembros de la FTC, fallecieron tras ser emboscados, según el Gobierno, en la comunidad de Miraflores. Por el contrario, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos asegura que no hubo una masacre y pidió investigar qué hicieron los uniformados en las casas de la región.
“La comisión vio por conveniente citar a 60 personas, en donde están conscriptos de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y algunos oficiales que comandaron las operaciones de erradicación en la comunidad de Miraflores”, informó Villarroel. El fiscal estima que en dos semanas se concluya con la toma de declaraciones, las que empiezan hoy ante dos representantes del Ministerio Público en la ciudad de La Paz.






