Si Chile decide abandonar el Pacto de Bogotá “no sería una buena señal” ante la comunidad internacional y una muestra de eludir una respuesta a Bolivia sobre la demanda marítima interpuesta ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, aseguró la ministra de Comunicación, Amanda Dávila.
El presidente chileno, Sebastián Piñera, sostuvo en Colombia que en su país se estudia la posibilidad de dejar el Pacto de Bogotá y que la reivindicación boliviana “no tiene destino”. El Tratado Americano de Soluciones Pacíficas o Pacto de Bogotá fue suscrito en 1948 y obliga a sus signatarios a resolver sus conflictos a través de medios pacíficos, como en tribunales internacionales.
“Sería una actitud lamentable que ciertamente pondría a Chile en la crítica de la comunidad internacional. Uno se sale del Pacto para no cumplir con un hecho que está demandado por otro país, y que a nivel internacional se considera un hecho injusto”, consideró la ministra en una entrevista en la emisora Panamericana.
Santiago tiene todo el derecho de tomar decisiones soberanas pero reiteró que su estrategia apunta a eludir otorgar a Bolivia “una respuesta histórica” al diferendo arrastrado desde 1879, tras la invasión chilena y posterior guerra del Pacífico.
Ante el fracaso del diálogo bilateral, la administración de Morales demandó a Chile ante la CIJ el 24 de abril de 2013 para forzar al país trasandino a negociar de buena fe una solución en firme a la centenaria reivindicación de recuperar una salida soberana al mar.
La ministra calificó a Piñera como un ‘Presidente derrotado’ por su pueblo y que está ‘en el ocaso de su carrera’.
Insistió en que el Tratado de Paz de 1904 es “injusto, incumplido e impuesto”.






