El Instituto Nacional de Estadística (INE) terminó de entregar los resultados finales del Censo de 2012 al Tribunal Supremo Electoral (TSE) para que éste concluya la confección del nuevo mapa electoral de circunscripciones uninominales.
“Con este último acto el INE está completando la entrega de toda la información de la que dispone del Censo de Población y Vivienda 2012, que se ha dado por fases, y esta es la última etapa en la que se está entregando la información cartográfica”, explicó el director de Censos y Encuestas del INE, Juan José Cortez Rojas.
Se trata de las estadísticas cartográficas de las nueve ciudades capitales y El Alto, datos que no estaban en la información que se envió al TSE en diciembre de 2013, por lo que se pidió resultados complementarios.
La cartografía electoral se construye con la información desagregada del censo. Los datos de manzanos, barrios, cantones y comunidades sirven para configurar las nuevas circunscripciones y así elegir diputados uninominales, bajo criterios de población, afinidad territorial y vías de comunicación, según indica la Ley 026 de Régimen Electoral y la Constitución Política.
La reasignación hecha por el TSE en 2013 disminuyó de 70 a 63 las diputaciones uninominales e incrementó de 53 a 60 las plurinominales. Actualmente, la Cámara de Diputados tiene 130 escaños: 70 uninominales, 53 plurinominales y siete indígenas. Con la fórmula, Potosí, Chuquisaca y Beni perdieron a un escaño, y Santa Cruz recibió tres más.
“(Los datos) permiten al Tribunal Electoral tener la información suficiente para determinar y rediseñar las circunscripciones uninominales para las elecciones presidenciales”, indicó la presidenta del TSE, Wilma Velasco, al recibir el material.
Según el vocal Ramiro Paredes, ya se avanzó el 90% en la elaboración del reglamento para hacer un nuevo mapa electoral.
“Nos falta un ajuste y estimamos que la próxima semana ya se presentaría en Sala Plena, para que esa instancia tome las decisiones respectivas”, dijo el vocal, quien agregó que el reglamento será aprobado a la brevedad, en el entendido de que luego se deberá lanzar el calendario electoral, 150 días antes de los comicios.






