El presidente Evo Morales informó que están avanzadas las gestiones ante la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (Jife) para la exportación e industrialización de coca y reveló que en Cuba, paralelamente hay trabajos para industrializar en medicamentos la hoja y romper con monopolios en ese rubro.
El mandatario habló sobre el tema en el marco de la celebración del Día del Aculluco, que fue institucionalizado como parte del logro de la despenalización del masticado de la coca en Bolivia, con el apoyo de 168 países, de los 183 miembros del mecanismo internacional encargado del cumplimiento de la Convención de 1961.
“Mediante la Jife -tengo información que- se ha avanzado bastante…con relación al tema de exportación e industrialización”, destacó a partir de información, dijo, que le proporcionó el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres.
La Convención Única de Estupefacientes de 1961 establece exigencias para la exportación de productos derivados como el sacar el alcaloide. El parágrafo I del artículo 27 de la Convención refiere: “Las partes podrán autorizar el uso de hojas de coca para la preparación de un agente saporífero que no contenga ningún alcaloide y, en la medida necesaria para dicho uso, autorizar la producción, importación, exportación, el comercio y la posesión de dichas hojas”.
El Gobierno denunció la Convención de la ONU en junio de 2011 porque rechazaba la disposición que planteaba eliminar el masticado de coca en un plazo de 25 años, que debía correr a partir de la vigencia de esa normativa. La disposición está contenida en el inciso e), numeral 2 del artículo 41. El 11 de enero de 2013, Bolivia retornó a la Convención de las Naciones Unidas de 1961 con la reserva de despenalizar el acullico, uso tradicional que está prohibido por esa convención. Sólo 15 de 183 países objetaron la posición nacional.
Morales reveló que en Cuba hay estudios para fabricar medicamentos en base a la coca, aunque no dio mayores detalles.
“Informar, sin mentirles, con hermanos cubanos hemos avanzado bastante en el tema de la industrialización de coca, no tanto alientos sino medicamentos. Ese trabajo se ha hecho de manera silenciosa, de mucho antes”, explicó en una conferencia de prensa convocada para informar sobre los resultados de su viaje a Chile para asistir a la posesión de su colega Michelle Bachelet.
“También la parte legal hemos avanzado desde la Jife”, afirmó y recordó que antes el organismo internacional demandaba cero de coca. “Ahora la misma Jife coadyuva a la industrialización, a la exportación, inclusive basados en los documentos de las mismas convenciones”, señaló Morales, que es el principal dirigente de los productores de coca del Chapare.
Bolivia reconoce la legalidad de 12.000 hectáreas del cultivo en Yungas, mientras que un decreto aprobado en el gobierno de Carlos Mesa legalizó un poco más de 7.000 hectáreas en el Chapare. Un estudio sobre el consumo legal estableció que es requerida la producción de 14.705 hectáreas para atender el consumo interno.






