Bolivia mejoró sus relaciones con las organizaciones no gubernamentales (ONG) europeas tras la cooperación que recibió para paliar la situación de emergencia en la Amazonía por las inundaciones que provocaron las intensas lluvias de este año.
“Hay una presencia fuerte. Creo que hemos superado en larga medida (los problemas). Se ha visto, por ejemplo, en las emergencias recientes por la inundaciones en Beni y en el norte de La Paz, porque la respuesta se hizo a través de las ONG”, indicó el embajador de la Unión Europea (UE) en Bolivia, Timothy Torlot.
Contribución. La autoridad destacó la importancia de la presencia de estas organizaciones en el ámbito democrático porque influyen en áreas como la lucha contra la pobreza e inclusión de sectores menos privilegiados en espacios políticos y económicos; además de la participación en procesos electorales, derechos humanos y medio ambiente.
El Gobierno boliviano anunció en diciembre de 2013 la expulsión de la ONG danesa IBIS acusándola de injerencia política, de financiar la división de sectores indígenas y de haber plasmado en documentos, críticas “intolerables” a su relación con los pueblos indígenas.
Para Torlot, este inconveniente está plenamente superado. “Creo que IBIS tiene la posibilidad de seguir trabajando en el país”, manifestó.






