La administración chilena de Michelle Bachalet presentó hoy sus objeciones y oficializó la decisión de impugnar la competencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para tratar la demanda boliviana, con lo que, por el momento, se paraliza el tratamiento del tema de fondo y se abre el proceso para definir si la corte es o no competente en este caso.
El agente chileno Felipe Bulnes y el coagente Claudio Grossman fueron los encargados de presentar el recurso preliminar, donde están contenidas las objeciones para evitar que el tribunal internacional trate la demanda boliviana que apunta a obligar al demandado a negociar una salida soberana al Pacífico.
Bachelet informó el lunes 7 sobre la decisión asumida por su administración después de un proceso de consulta política y de un análisis jurídico. “Era necesario enviar un mensaje claro e inequívoco de incompetencia de la Corte desde un inicio”, explicó el canciller de Heraldo Muñoz, en una entrevista publicada por La Tercera el domingo.
Bolivia presentó el 24 de abril de 2013 la demanda y el 15 de abril de 2014 la memoria, que contiene el sustento histórico-jurídico del proceso planteado ante la instancia internacional, tras, justificaron las autoridades, más de 100 años de diálogo sin resultados.
Hoy vencía el plazo para la presentación del recurso de excepciones preliminares, aunque también podía hacerlo el 18 de febrero de 2015, en la entrega de la contramemoria. Bachelet optó por el primer plazo.






