A mediados de los años 90 se crearon los diputados uninominales con el objetivo de acercar a los diputados a sus electores, asumiendo que como serían elegidos directamente por una mayoría relativa en un territorio bien definido, tendrían mayor capacidad de representación e intermediación de los intereses de los ciudadanos que la habitan. En el último añose ha determinado que sean 63 diputados uninominales y la delimitación territorial de las circunscripciones ha sido modificada. La encuesta de IPSOS nos indica que solo un 10% de los ciudadanos tienen información sobre la circunscripción a la que pertenecen, quizás porque los cambios son muy recientes. Sin embargo, es aún más llamativo que el 44% de los encuestados no sepan aún por quien votar como diputado uninominal, cuando este porcentaje llega apenas al 17% en las intenciones de voto presidenciales. Históricamente siempre los votos válidos en las elecciones de diputados uninominales han sido bastante menores a las del voto para Presidente, pero ahora las dimensiones de la indecisión o el escaso interés en esta elección son significativamente más elevados.
Por el momento, el MAS es el partido con la mayor intención de voto uninominal (37%) seguido de UD con 11%, el PDC con 3%, el MSM con 3% y PVB con 1%, sin embargo el alto porcentaje de indecisión hace muy volátiles estas estimaciones, lo cual agrega incertidumbre a la distribución definitiva de escaños que se configurará por esta vía.






