El juez Jesús Martínez dictó ayer arraigo en contra del alcalde de la ciudad de Trinidad, Moisés Shriqui, por malversar fondos durante la emergencia declarada en esa urbe por las inundaciones registradas en 2007 y 2008. La autoridad judicial también fijó una fianza de, al menos, 80.000 bolivianos para el burgomaestre.
“Fue una audiencia netamente política, se han hecho los descargos correspondientes de acuerdo con la ley, pero aquí no se impone la ley; hemos visto una parcialización del juez”, dijo el acusado. Asimismo, Martínez dispuso arraigo para el exconcejal y exalcalde interino Jorge Hurtado, y una fianza de 50.000 bolivianos.
En cuanto a los coimputados, Rosa Salvatierra, Danny Dellien y María Eugenia Hurtado, el juez determinó aplicar la detención domiciliaria sin derecho al trabajo. La imputación del Ministerio Público a denuncia de la Contraloría se basa en la compra de maquinaria y contratación de personal en el periodo de emergencia de los años citados.
“Contratamos una volqueta para que haga el recorrido y recoja solo para la inundación, y otra observación es que compramos un equipo que carga las volquetas de basura; el Gobierno sacó una ley en 2007 y la Contraloría ni se enteró, por eso nos hizo 11 observaciones; el fiscal aceptó los descargos, pero el fiscal departamental, seguramente siguiendo otro tipo de instrucciones, nos vuelve a imputar”, explicó Shriqui a radio Fides Trinidad hace una semana. Añadió que la Alcaldía continuará presentando los descargos necesarios.






