El Gobierno de Bolivia rechazó el último informe de lucha contra las drogas que publicó el Departamento de Estado de Estados Unidos. El ministro de Gobierno, Hugo Moldiz, aseguró que este documento es un “obstáculo” al restablecimiento de embajadores entre ambos países.
El Informe sobre la Estrategia Internacional para el Control de Narcóticos, conocido ayer, considera que Bolivia no ha cumplido con los acuerdos internacionales sobre la lucha contra las drogas, observa los controles para prevenir el desvío del cultivo legal de coca y, además, cuestiona las tareas de interdicción de las fuerzas del orden.
“Lo único que hace es ponerle más obstáculos a una hipócrita convocatoria a restablecer relaciones a nivel de embajadores, relaciones oficiales. Ésa es la doble moral que tiene Estados Unidos; la ha tenido, la tiene y todo parece indicar que la seguirá teniendo”, declaró a La Razón el ministro de Gobierno, Hugo Moldiz.
La autoridad de Gobierno consideró que las observaciones a las tareas antidrogas en Bolivia son “recurrentes” y que estas evaluaciones se basan en criterios “políticos” antes que técnicos. Además, lamentó que se menosprecie el esfuerzo boliviano en contra de esta actividad ilícita que ha sido “reconocido” en varias ocasiones por la comunidad internacional.
En noviembre de 2011 ambos países firmaron un acuerdo bilateral que sentó las bases para el restablecimiento de embajadores, luego de que la administración boliviana expulsara a Philip Goldberg en 2008, tras acusarlo de injerencia en asuntos internos.
La tensión entre ambos países volvió esta semana luego de que el presidente de Bolivia, Evo Morales, exigiera a su homólogo estadounidense, Barack Obama, que “pida perdón” a Venezuela por sus “amenazas” antes de la Cumbre de las Américas, que tendrá lugar entre el 10 y 11 abril en Panamá. Venezuela y Cuba se presentan como temas de importancia para Estados Unidos en el encuentro.
Informe. Respecto a Bolivia, el estudio considera que el empeño de las fuerzas de seguridad no ha sido suficiente a la hora de desmantelar e impedir la actividad de las organizaciones de tráfico de drogas. “Además, los controles para prevenir el desvío del cultivo legal de coca para la producción ilegal de cocaína no han sido los apropiados”, añade el informe estadounidense, según reseña la agencia de noticias EFE.
El documento que emitió el Departamento de Estado de Estados Unidos acota que grupos de extranjeros se dedican a legitimar ganancias provenientes del narcotráfico en Bolivia. Asimismo, dice que el 95% de la cocaína peruana transita por Bolivia a mercados en Brasil y Europa.
El documento incluye a Bolivia entre los 22 países del mundo con mayor producción y tráfico de drogas, una lista en la que se sitúa también a países de la región como Venezuela, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Perú.
“Estos países han fallado manifiestamente a la hora de adherirse a sus obligaciones bajo los acuerdos internacionales contra las drogas, así como a la hora de tomar medidas en este sentido”, indica el texto.
Documento advierte debilidades
Coca
En criterio de Estados Unidos, Bolivia no ha evitado el desvío de los cultivos legales.
Tránsito
El informe señala que Bolivia es un país de tránsito de droga producida en Perú.






