El Gobierno de Chile afirmó ayer que no tiene sentido hacer “interpretaciones políticas” de la visita que hará el papa Francisco este año a Bolivia, en respuesta a las declaraciones del excandidato presidencial Marco Enríquez-Ominami.
El líder del Partido Progresista de Chile (PPC) dijo que la llegada del Pontífice es un traspié para la diplomacia chilena.
El ministro portavoz del Gobierno, Álvaro Elizalde, fue el encargado de responder al opositor, al afirmar que “no tiene sentido” hacer interpretaciones políticas al respecto y recordó que el propio Vaticano ha señalado que la visita del Papa “es de carácter pastoral”. “En ese sentido, carece de toda lógica que desde Bolivia, y peor aún, desde Chile se pretenda interpretar con una lógica distinta”, añadió Elizalde.
En declaraciones a El Mercurio, Enríquez-Ominami dijo que la visita del Papa a Bolivia es un traspié. “En todos los foros multilaterales, Chile entra asustado, preocupado. En las instituciones multilaterales, también va a la defensiva, y Chile tiene que pasar a la ofensiva”, añadió.
En 2013, el Gobierno de Bolivia presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para exigir un fallo que obligue a Chile a negociar la reclamación marítima.






