El canciller Heraldo Muñoz afirmó en una entrevista, en la que perfiló los ejes de la estrategia de defensa jurídica de su país, que Bolivia encumbre con su demanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) la revisión del Tratado de Paz y Amistad de 1904, ya que plantea se obligue a Chile a negociar una salida soberana al Pacífico
Muñoz explicó anoche en el programa ‘El Informante de Televisión de Chile’ de manera general la postura que su país llevará a La Haya para defender los argumentos orientados a que la corte se declare incompetente para tratar la demanda boliviana, asentada en los ofrecimientos chilenos de una solución al diferendo marítimo arrastrado desde 1879 tras la invasión y guerra del Pacífico.
“Lo que busca Bolivia, lo que le pide a la corte es que Chile ceda territorio y que además sea con proyección marítima y eso se opone a lo que está establecido en el Tratado de 1904 que definió de manera perpetua la frontera entre ambos países. De modo que lo que hace Bolivia es encubrir su cuestionamiento al Tratado de 1904 con una supuesta obligación de negociar y es eso lo que le vamos a decir a la corte”, anunció.
El presidente Evo Morales y diferentes autoridades bolivianas negaron en reiteradas ocasiones que la demanda apunte al Tratado bilateral. El 5 de marzo, el expresidente y vocero de la demanda, Carlos Mesa, negó que Bolivia quiera renegociar el tratado. “Chile dice que Bolivia quiere tocar el Tratado de 1904 y eso es falso», argumentó.
Muñoz recordó que hasta la fecha al menos 28 países presentaron impugnaciones a la jurisdicción del tribunal de la Organización de las Naciones Unidas, de las cuales la mitad fueron aceptadas. “Nosotros le estamos diciendo a la corte que no puede tratar esta demanda que está presentando Bolivia porque lo que está haciendo es tratar de una manera encubierta cuestionar el Tratado de 1904”, insistió.
La demanda marítima boliviana fue interpuesta por el gobierno de Morales en 2013 y exige se obligue a Santiago a negociar una salida soberana al mar, perdida tras la guerra del Pacífico.
El Canciller advirtió que los argumentos que lleva Chile son ‘muy sólidos’ frente a lo que consideró una ‘invención jurídica’. Recalcó que su país acatará cualquier fallo que dicte un tribunal internacional, como lo hizo –señaló- con la resolución sobre el litigio planteado por Perú por límites marítimos.
Señaló que ningún tribunal internacional puede quitarle territorio a un país, por lo que espera que el caso boliviano sea “un juicio corto”. Recordó, además, que Bolivia ya tiene acceso al mar pero sin soberanía otorgado por el propio Tratado de 1904, con agencias aduaneras en Arica y Antofagasta; agentes de aduana, entre otras facilidades que le cuestan a Chile por año 100 millones de dólares.
La CIJ, que prevé resolver hasta fines de este año la impugnación, escuchará entre el 4 y 8 de mayo los alegatos de Chile y Bolivia en La Haya.






