La tendencia del No en los referéndums en La Paz, Cochabamba, Chuquisaca, Potosí y Oruro muestra que la población se inclina, por lo menos en esta coyuntura, por la permanencia de un ‘Estado fuerte y centralizado’, y deja para adelante las autonomías, consideró el vicepresidente Álvaro García. Añadió que el resultado traerá ‘problemas administrativos’ y ‘relentizará’ el debate del pacto fiscal.
“Dicen (los resultados) que vayan mucho más lento. Me atrevo a pensar que algo así está pasando también en oriente porque ahora hay un estado fuerte muy eficiente, cosa que no teníamos años atrás”, afirmó en una conferencia de prensa respecto a la tendencia de la victoria del NO en los referéndums de Estatutos Autonómicos.
Los resultados parciales publicados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en su página web dan cuenta de votos por el No en porcentajes superiores al 70%. La oposición política, entre ellos el jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, expresaron que el resultado es un rechazo a lo que denominaron intención de imposición del oficialismo.
Los estatutos autonómicos puestos a consideración de la población fueron elaborados por las asambleas Legislativas Departamentales y tras ser aprobados fueron llevados a control del Tribunal Constitucional Plurinacional. Una vez vencidos estos pasos se convocó a referéndum para su aprobación y vigencia.
García reconoció que faltó mayor información, sin embargo insistió en que el mensaje ciudadano es el mantener la permanencia de un Estado fuerte porque ahora ve que desde el poder central son atendidas sus demandas y necesidades. “La población en estos cinco departamentos prefiere, reivindica y se inclina por la presencia de un Gobierno y un Estado fuerte y centralizado”, reiteró.
Los gobiernos departamentales ahora deberán trabajar en reformas en los documentos para volverlos a llevar a referéndums. El Vicepresidente consideró que el proceso tomará su tiempo y perfila para el 2017 o 2018 nuevas consultas, por lo que las administraciones departamentales, aclaró, deberán manejarse con normas supletorias.
El debate del pacto fiscal, nueva redistribución de recursos económicos, también será afectado por los resultados. “Sin duda que va a relentizar el debate, porque los gobiernos de los cinco departamentos no tiene ahora estatuto y tiene que apoyarse en normas previas, tiene menos autoridad local para pronunciarse en ciertos temas, no pueden aplicar el conjunto de prerrogativas que les otorgaba la Constitución”, advirtió.






