Bolivia coordinará con Brasil, a través de la Cancillería, la devolución de los 11 fusiles (AK-47) que fueron robados por delincuentes brasileños de un puesto fronterizo de la Armada Boliviana en Nueva Esperanza, Pando.
El hecho delictivo se dio el 6 de diciembre, cuando seis hombres, cinco brasileños y un boliviano, y una mujer armados tomaron la Capitanía de Puerto de la Armada de Nueva Esperanza, tras reducir a los militares. Los antisociales, además, lograron sustraer tres pistolas de reglamento y 180 cajas de munición. Según autoridades del Gobierno, los ladrones se dedican al narcotráfico.
El viceministro de Gobierno, Marcelo Elío, confirmó la recuperación del armamento que estaba en manos de delincuentes brasileños. Para esto se desplegó un operativo combinado entre la Policía Boliviana, la Interpol y la Policía Federal de Brasil, mediante el cual se aprehendió a siete personas.
“Son protocolos internacionales que se darán entre cancillerías de ambos países para coordinar la entrega del armamento como debe ser, todo dentro de los parámetros de la diplomacia de Bolivia y Brasil”, informó Elío en una rueda de prensa.
El Viceministro de Régimen Interior agregó que el Gobierno hará la solicitud, a través de un exhorto suplicatorio, para que en términos jurídicos se pueda hacer el traslado de los delincuentes brasileños a territorio boliviano, todo dentro de las instancias que implican las leyes internacionales.
Por este hecho, el 9 de diciembre, las Fuerzas Armadas (FFAA) abrieron un sumario en contra de nueve efectivos de la Armada que sufrieron el robo de sus armas, ya que estaría tipificado como una falta grave la pérdida de armamento militar en tiempo de paz. Además porque los uniformados no ofrecieron resistencia en el asalto.
Cambio en el puesto
Trabajo
El 10 de diciembre, el ministro de Defensa, Reymi Ferreira, informó que se cambió del puesto al comandante de la Capitanía de la Armada que fue asaltada.






