A cerca de dos meses del referéndum de reforma constitucional, el presidente Evo Morales afirmó hoy que no le preocupa un resultado adverso de la consulta del 21 de febrero sobre la repostulación y confirmó que participará de la campaña por el Sí. Añadió que hasta después de febrero no negociará ninguna demanda social, incluido el incremento salarial, para evitar chantajes.
“Aunque no apruebe (el votante), finalmente nuestra reelección, no importa; hemos hecho, hicimos historia gracias al pueblo boliviano”, afirmó Morales en una conferencia de prensa en Santa Cruz tras revelar que vio ayer al vicepresidente Álvaro García “medio amargado, preocupado”, aunque no le confió la razón de ese estado de ánimo.
“Si hablamos del 21 de febrero, yo también quiero saber si me quiere o no me quiere el pueblo boliviano de Presidente, es lo más democrático. Acompañaremos a los movimientos sociales en esta campaña por el Sí, respetando su decisión”, explicó en vista a la consulta que busca modificar la Constitución Política del Estado.
La Asamblea Legislativa Plurinacional aprobó la convocatoria a la consulta para la modificación del artículo 168 de la Carta Magna con la finalidad de extender de una a dos las repostulaciones continúas. De aprobarse, Morales y García estarán habilitados para terciar en las elecciones de finales de 2016 para el período 2020-2025.
Morales llegó a la presidencia en 2006 y acortó su mandato en 2009 para la adecuación de la gestión a la nueva Constitución Política del Estado. Ganó las elecciones de 2009 y el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) estableció que podía terciar en las justas de 2015 con el argumento de que el nuevo ordenamiento jurídico nacido en 2009 abrió también un nuevo período de mandatos.
Los movimientos sociales, base social del actual Gobierno, encabezan la campaña por el Sí, mientras que la oposición alienta el voto por el No.
El Presidente anunció que no negociará ninguna demanda social, incluido el incremento salarial, hasta después de febrero para evitar chantajes electorales. No obstante, anticipó que el incremento salarial estará por encima del porcentaje inflacionario que registre el 2015.
“Cuando hay referéndum, elecciones, todos quieren chantajear. Vamos a reunirnos con el gabinete y, posiblemente, hasta el referéndum todavía no vamos a atender las demandas, chantajes, condicionamientos”, afirmó.






