Bolivia tiene que “resarcir la deuda” con la población mayoritaria haciendo posible “un largo período de gobierno a la cabeza de un indígena”, aseguró el vicepresidente Álvaro García. Defendió la continuidad de la administración del presidente Evo Morales porque un eventual nuevo gobierno, advirtió, desmontará todo lo hecho y desatará un período de confrontación.
“Para mí tiene que haber un largo periodo todavía de indígenas gobernando Bolivia, luego ya, que sea indistinto, indígena o no indígena. Para resarcir la deuda que tiene Bolivia con su población mayoritaria todavía tiene que haber un largo periodo de gobierno a la cabeza de un indígena, y voy a apoyar eso. Luego ya no sé qué pasará porque estaré muerto, seguramente”, afirmó.
García ofreció una entrevista a la red Bolivisión en la que fue consultado sobre diferentes temas, entre ellos el referéndum de reforma constitucional del 21 de febrero y si volverá a ser acompañante de fórmula de Morales en caso de que la consulta próxima viabilice una segunda repostulación continua y los habilite para terciar en las justa de 2019.
El Vicepresidente aseguró que, independientemente de los resultados y desde cualquier lugar en el que se encuentre, no dejará de apoyar la opción de un indígena en el poder y expresó su confianza en resultados favorables en la consulta del febrero, que definirá la modificación o no de la Constitución Política del Estado para la repostulación.
De darse curso a la reforma, Morales y García estarán habilitados para terciar en las elecciones de 2019 para el periodo 2020-2025. La autoridad explicó que confía en el respaldo ciudadano porque es consciente de la necesidad de mantener la estabilidad porque permitió generar “igualdad, tranquilidad, seguridad y crecimiento”.
“Otro gobierno que venga, con seguridad que va a agarrar y va decir: todo lo que se hizo no sirve. Y qué va a suceder, otra vez comenzar de cero y ahí nos vamos a perder cinco, diez años enfrentándonos y confrontándonos hasta que se reencaminen las cosas”, advirtió y añadió que otro motivo de confianza es la Agenda Patriótica, que fija una meta donde apuntar como eliminar la extrema pobreza, industrialización.
La oposición promueve el rechazo a la reforma constitucional bajo el argumento que representa la eternización en el poder y una dictadura en democracia. El expresidente Jorge Quiroga, el jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, el gobernador cruceño Rubén Costas, entre otros líderes de oposición abogan por el No.
García consideró que el rechazo a la reforma es promovida por “viejos políticos” y negó sea un movimiento ciudadano.






