El ministro de Gobierno, Carlos Romero, afirmó esta mañana que está “totalmente descartada” la posibilidad de que el Ejecutivo inicie un juicio de responsabilidades contra el expresidente y portavoz de la demanda marítima, Carlos Mesa.
“En absoluto, no hay ninguna decisión política que se haya considerado en el Gobierno, en el gabinete, en ninguna instancia del Gobierno, para entablar un juicio de responsabilidades al expresidente Carlos Mesa. Esa posibilidad no ha sido considerada, no se la va a considerar, está totalmente descartada”, afirmó esta mañana en conferencia de prensa.
Dijo que esa es una posición personal del ministro de Trabajo, Gonzalo Trigoso, quien acusó a Mesa de ser responsable de una represión contra los jubilados en 2003, cuando se encontraba en la Presidencia. “El ministro de Trabajo ha emitido una opinión, que respetamos, pero es una opinión personal entorno a un hecho específico… Como Gobierno nacional está absolutamente descartada cualquier posibilidad de iniciar un juicio contra el señor Carlos Mesa”, insistió.
Trigoso sugirió el fin de semana iniciar un juicio de responsabilidades contra Mesa por los acontecimientos de 2003. El 14 de enero, su despacho publicó en la web y difundió mediante su oficina de prensa un video que denuncia la “violenta represión” a los jubilados cuando Mesa se encontraba como Presidente interino.
El expresidente respondió en una carta pública a las acusaciones del ministro y explicó que en esa oportunidad su gobierno logró levantar la medida de presión de los jubilados con una “acción pacífica”, aunque “desgraciadamente” se produjo un accidente de tránsito en el que fallecieron algunos de ellos.
Trigoso, mediante una carta publicada en la página web del Ministerio de Trabajo, respondió al expresidente que no puede considerarse una acción pacífica un operativo que se escudó en la noche para trasladar “contra su voluntad y con violencia” a los jubilados. Luego planteó la idea del juicio de responsabilidades.
Esta mañana, además de rechazar que el Gobierno promueve esta acción, Romero ratificó la continuidad de Mesa como portavoz e la demanda marìtima, porque «ese es un asunto de interés nacional».






