De forma paralela, el diputado Rafael Quispe, de Unidad Demócrata (UD), y el exdirector del Fondo Indígena, Marco Antonio Aramayo, instalaron dos piquetes de huelga de hambre, en la Asamblea y en la cárcel de San Pedro, respectivamente, para exigir a la Fiscalía que convoque a declarar a la exministra Nemesia Achacollo y otros por un millonario desfalco al Fondo Indígena Campesino (Fondioc).
La medida de presión también fue asumida ayer por cuatro dirigentes campesinos, dos de ellos encarcelados junto a Aramayo.
“Que la comisión de fiscales convoque a Achacollo, a Felipa Huanca y a los demás dirigentes que han sido denunciados por las irregularidades. Lo único que pedimos es justicia, por mandato del pueblo boliviano”, dijo Quispe tras declararse en huelga en el Salón Rojo de la Cámara de Diputados, junto al dirigente del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq) Genaro Tola y al representante del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), Yousy Fabricano.
En el penal de San Pedro, Aramayo, recluido desde hace casi un año atrás, denunció la vulneración de sus derechos constitucionales y el encubrimiento a Achacollo. A esta medida de presión, se sumaron los encarcelados Teodosio Jumpiri, dirigente de los Yungas, y Édgar Foronda exfuncionario del Fondo Indígena.






