Gabriela Zapata se presentaba ante empresarios de Santa Cruz, La Paz y algunas empresas estatales con el certificado de nacimiento del hijo con el presidente Evo Morales, lo que es una prueba de uso indebido de influencias, afirmó el ministro de Defensa, Reymi Ferreira. No habrá, afirmó, contemplaciones contra los funcionarios públicos vinculados con el caso.
“Hay pruebas de que con ese certificado se presentaba ante empresarios en Santa Cruz, en La Paz y en algunas empresas estatales. Eso prueba contundentemente el uso indebido de influencias que ella utilizado aduciendo un falso relacionamiento con el Presidente”, la autoridad sobre el accionar de la que fuera pareja de Morales y exfuncionaria de la empresa CAMC.
Zapata salió a la luz pública luego de que el 3 de febrero el periodista Carlos Valverde denunció tráfico de influencias entre el Estado y la firma china CAMC a partir de la relación sentimental entre la hoy acusada y Morales. Hoy guarda detención carcelaria, junto a la procesada Cristina Choque, exresponsable de la Unidad de Gestión Social del Ministerio de la Presidencia, y el chofer de la entidad Jimmy Morales.
La Fiscalía estableció que la acusada usó bienes del Estado para fines privados y la acusó por los delitos de legitimación de ganancias ilícitas, enriquecimiento de particulares con afectación al Estado y uso indebido de influencias en el grado de complicidad. El Ministro consideró que Zapata actuó en complicidad con funcionarios y que el Gobierno actuará con forme a ley.
Morales presentó el lunes, a través de sus apoderados, una demanda para que su expareja presente al hijo de ambos ante instancias judiciales y con el resguardo de sus derechos si es que está vivo. Morales confirmó el 5 de febrero que tuvo una relación con Zapata y que le comentó que el hijo del fruto de su relación había muerto.






