La Justicia Indígena Originaria Campesina “goza de buena salud” y la ordinaria, que atraviesa por una crisis, debiera “alimentarse” de sus valores y principios, afirmó el viceministro de Justicia, Diego Jiménez. No obstante, negó que sea parte del debate en la Cumbre Judicial, abocada a resolver problemas de la administración formal, afectada “por una lacerante corrupción”.
“Seguramente la justicia ordinaria tiene que alimentarse de los valores y principios tan ricos, tan éticos y tan ilustrativos que vienen de la justicia originaria. Sí, debemos aplicar y profundizar en el pluralismo jurídico, en la interculturalidad jurídica”, afirmó y consideró necesario discutir algunos temas propios de su desarrollo, sin embargo “goza de buena salud”.
La Constitución Política del Estado reconoce a la justicia indígena originaria campesino y la equipara a la ordinaria, es decir, tienen la misma jerarquía.
La Cumbre Judicial prevista para el 16 y 17 de abril fue postergada por el Órgano Ejecutivo hasta el 3 y 4 de junio, a solicitud de autoridades judiciales. Previo a este evento central, entre abril y mayo se desarrollarán precumbres en los nueve departamentos. En la agenda del encuentro no está previsto tratar temas sobre la justicia indígena.
Los ejes de la reunión nacional son seis: el acceso a la justicia, la corrupción, la retardación, la política criminal, la formación de los abogados en el país y el tema de la elección de las altas autoridades del Órgano Judicial.
Jiménez afirmó que la justicia ordinaria está en crisis. “Hay una corrupción lacerante, una dependencia del poder económico secular, crónico”, sostuvo y añadió que el hecho de que no se toque la justicia indígena no implica no participen representantes de las diferentes organizaciones sociales indígena originaria campesina de la Cumbre.






