El canciller David Choquehuanca afirmó ayer que Bolivia no plantea demandas artificiales ante la Justicia internacional, en respuesta a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien aseguró que hay un “abuso” de estos mecanismos.
El caso del Silala volvió a enfrentar a los gobiernos de Bolivia y Chile, y cobra relevancia por el anuncio de una demanda legal en contra del vecino país, que será la segunda acción ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). La primera se tramita desde 2013 y pide una negociación para la reivindicación marítima.
“Los organismos internacionales no aceptan una demanda cuando es artificial. Tenemos que cumplir ciertos requisitos, hay normas, hay procesos para que estas demandas sean admitidas”, expresó el jefe de la diplomacia boliviana en el programa Panorama mundial que emite la cadena CNN en Español.
Agregó que Chile no puede seguir “haciendo uso abusivo y arbitrario” de las aguas del Silala y por esta razón Bolivia se ha visto obligada a asumir alternativas jurídicas para que el país pueda ejercer soberanía “sobre esos manantiales”.
Posición. Bachelet señaló en Washington, Estados Unidos, que “el abuso de tribunales internacionales a través de demandas artificiales podría contribuir a erosionar los mecanismos existentes”. Bolivia sostiene que las aguas que nacen en el cantón Quetena Chico de la provincia Sud Lípez de Potosí no son un río internacional y que fueron artificialmente desviadas a Chile con un sistema de canales.






