La expareja del presidente Evo Morales, Gabriela Zapata, le envió una carta manuscrita a éste en la que le pide que se respete a su hijo y se incluya en las investigaciones sobre presunto tráfico de influencias al ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
En la misiva, la exgerente de la empresa china CAMC argumentó los motivos por los cuales ella no se sometió a la prueba de ADN, a la que fue citada el lunes por una jueza.
“Sus apoderados me amenazan en cada audiencia, le faltan el respeto a mi hijo, él no es un animal, es un ser humano. Yo no soy una cara conocida, soy una madre que ante todo merezco respeto porque duele parir, duele que mis hijos estén llorando sangre”.






