El presidente Evo Morales anunció este martes que Bolivia planteará una contrademanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por las aguas del Silala, mientras que desde Santiago, el canciller Heraldo Muñoz, respondió que su Gobierno tenía prevista la reacción y que el contenido, afirmó, estará determinada por los argumentos de la demanda anunciada ayer.
«Bolivia va a presentar una contrademanda, ilegalmente se llevan nuestra agua. En términos populares: nos roban agua y nos demandan; ¿qué clase de vecino podría ser?”, cuestionó un día después de que la administración de Michelle Bachelet informara de la demanda planteada para reafirmar su derecho de uso de las vertientes del Silala.
«Vamos a defendernos, pido unidad de todo pueblo boliviano para sentar soberanía sobre nuestros recursos naturales, sobre los manantiales del Silala y de esta manera aprovechando los organismos internacionales, los tribunales en especial, para que ellos nos juzguen, que ellos decidan sobre los temas pendientes entre Bolivia y Chile”, remarcó en una conferencia de prensa.
En la tarde, Muñoz habló de la decisión boliviana y consideró que “demuestra que hay una amenaza tras otra”. “Era previsible, lo importante es que Chile ha determinado los términos de la contrademanda boliviana porque Chile al anticiparse determina cuándo se podrá contrademandar«, sostuvo, según publicó La Tercera.
Morales afirmó que Bolivia cuenta con los documentos necesarios para probar que Chile usurpó aguas del manantial desde 1997, año en el que acabaron las concesiones otorgadas a empresas chilenas para el uso de las aguas del Silala que datan de 1908 y que están ubicadas en el cantón Quetena Chico, Potosí.
Morales y Bachelet impulsaron en 2006 una agenda de 13 puntos en la cual se incluyó el tema Silala. Ambos países llegaron a un preacuerdo a través del que Santiago aceptó pagar por el 50% del uso de sus aguas, hasta tanto se realice y concluya un estudio técnico que saneara el derecho propietario del recurso natural. La negociación se frustró en 2009.
Muñoz expresó que hay tranquilidad por el respaldo recibido tras el anuncio de demanda y reconoció que en 2009 «hubo un principio de entendimiento (sobre el pago por el uso del Silala) en el cual lamentablemente, como en muchas otras ocasiones, Bolivia se retiró».
Morales llamó a una reunión de emergencia para preparar una demanda sólida apoya en el cumplimiento de procedimientos internacionales. “Bolivia tiene mucha confianza ante los tribunales internacionales, por derecho y por justicia ahí vamos a sentar soberanía basados en la soberanía”, sostuvo.






