El defensor del Pueblo, David Tezanos Pinto, saludó este sábado la decisión de la Justicia argentina de condenar a 13 años de cárcel a los responsables de la muerte de seis bolivianos, quienes fallecieron durante un incendio ocurrido en 2006 en un taller de costura clandestino en el vecino país.
El boliviano Luis Sillerico Condori y el argentino Juan Manuel Correa, encargados de un taller textil clandestino que se incendió y causó la muerte de seis personas en marzo de 2006, fueron condenados el martes a 13 años de prisión acusados por los delitos de estrago culposo seguido de muerte y reducción a la servidumbre.
“La Defensoría del Pueblo saluda la determinación de la Justicia argentina que en valoración de los hechos ha condenado y sentado precedentes que sanciona efectivamente los actos de explotación, xenofobia y muerte de otros seres humanos”, señaló Tezanos Pinto en parte de un comunicado de prensa.
El funcionario lamentó la muerte en aquel incendio de de Juana Vilca, de 25 años, que se encontraba embarazada; del adolescente Wilfredo Quispe Mendoza (15 años) y de los niños Elías Carbajal Quispe (10 años), Luis Quispe (4 años), Rodrigo Quispe Carvajal (4 años) y Harry Rodríguez (3 años).
Además, solicitó a las autoridades bolivianas incrementar esfuerzos para luchar contra los delitos de trata y tráfico con fines de explotación laboral en talleres y negocios similares como aquel donde ocurrió el siniestro, así como establecer los mecanismos eficaces de coordinación entre Estados que permitan su protección y, en su caso, su repatriación.
Este hecho visibilizó la problemática de los talleres clandestinos en el que trabajan en su mayoría ciudadanos bolivianos.






