El ministro de Defensa, Reymi Ferreira, calificó como un acto de “cinismo” las declaraciones del canciller chileno Heraldo Muñoz, quien consideró en las últimas horas que el presidente Evo Morales esta “desorientado” con la demanda presentada por las aguas del Silala.
“Es un lamentable acto de cinismo (las declaraciones de Muñoz), porque no se puede publicar un libro de Vocación de Paz cuando tiene la única frontera minada del continente”, afirmó Ferreira en coincidencia con Morales, quien el fin de semana cuestionó el texto del vecino país.
Muñoz sostuvo la mañana de este martes que la demanda interpuesta el 6 de junio contra Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) tiene “desorientado” a Morales, según una publicación del diario La Tercera. Añadió que al Gobierno no le preocupan las declaraciones de Morales porque ya “están acostumbrados”.
El diputado chileno Jorge Tarud se refirió también ayer al presidente Morales a quien le dijo que se debería quitar el Twitter. Ante ello, los legisladores del oficialismo y oposición cerraron filas en defensa del Mandatario boliviano y rechazaron sus palabras.
“Ningún chileno tiene derecho a decirle al presidente Evo Morales lo que tiene que hacer”, expresó la senadora de la alianza Unidad Demócrata (UD) Jeanine Añez, y su colega del mismo frente político, diputado Gonzalo Barrientos, señaló que todos tiene derecho a la libertad de expresión, “aún más, nuestro Presidente”. Mientras que el senador del MAS Efraín Chambi aseguró que los dichos de Tarud, “es totalmente una falta de respeto a nuestro presidente, Juan Evo Morales Ayma”.
El fin de semana, Morales cuestionó el libro «Vocación de Paz», que forma parte de la estrategia comunicacional que emprendió la administración de Michelle Bachelet en la comunidad internacional. El texto resume los aspectos de la política exterior de Chile en cuanto a la historia, cultura, personajes destacados y relaciones con los países vecinos.
El mandatario boliviano demandó además a Santiago desminar la zona fronteriza e invertir más en políticas sociales que en armamento militar. “Lo que el presidente ha dicho es simplemente expresar nuestra insatisfacción porque hay una frontera con minas y al mismo tiempo se hable de paz, ¿eso no es cinismo acaso? Y ahora se lo insulta”, manifestó Ferreira.






