Gabriela Zapata, expareja del presidente Evo Morales y exgerente comercial de la empresa china CAMC, recibió hoy una nueva órden de detención preventiva, esta vez en un juzgado de la ciudad de El Alto, donde compareció para hacer frente a la décima denuncia que pesa en su contra, en este caso por uso indebido de ambientes y vehículos de la Unidad de Gestión Social del Ministerio de la Presidencia.
«Se mantiene la detención preventiva», afirmó el fiscal departamental de La Paz, Edwin Blanco, sobre la decisión del juzgado segundo anticorrupción.
Zapata fue aprehendida el 28 de febrero pasado acusada por presunto enriquecimiento ilícito, 25 días después de que el presentador de televisión Carlos Valverde denunció un supuesto tráfico de influencias a su favor por parte del presidente Evo Morales en su condición de expareja.
Entre otros delitos, la expareja de Morales es investigada por la presunta comisión de los delitos de legitimación de ganancias ilícitas, uso indebido de influencias en grado de complicidad, enriquecimiento ilícito con afectación al Estado, falsedad material, falsedad ideológica, uso de instrumento falsificado, ventajas ilegitimas y asociación delictuosa.
Por este mismo caso y por el uso indebido de bienes y servicios público y uso indebido de influencias también se encuentran con detención preventiva, desde marzo pasado, la exjefa de la Unidad de Gestión Social, Cristina Choque, y el chofer de esta unidad Jimmy Morales.






