La nueva ley de la coca establece procesos penales contra quienes desvían la hoja de coca a actividades ilícitas como parte de las acciones para fortalecer los controles ante las fallas existentes y que derivan en su uso ilegal, informó el ministro de Desarrollo Rural, César Cocarico.
“Hay fallas en el sistema de control, muchas veces por ciertos temas se desvía la hoja de coca”, reconoció y anunció que el Gobierno trabajará en nuevos mecanismo de fiscalización en la comercialización del producto.
El viernes 24 de febrero, la Cámara de Senadores de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) sancionó la ley, normativa que eleva a 22.000 hectáreas las plantaciones legales del arbusto: 14.300 para La Paz y 7.700 para Cochabamba. El presidente Evo Morales promulgó este martes la ley.
La norma de 35 artículos y seis disposiciones transitorias reconoce la hoja de coca como patrimonio cultural y advierte, a su vez, que la planta en su estado natural no es droga. Esta reemplazará 31 artículos de la ley 1008 (vigente desde 1988) que tienen que ver con la coca.
“Tenemos que mejorar el sistema administrativo de control, pero para favorecernos también se penaliza la coca destinada al narcotráfico”, explicó Cocarico en una entrevista con la red Uno.
Hasta antes de la norma, las personas encontradas desviando la coca eran sometidas a un proceso administrativo pero no podían ser procesadas penalmente porque transportaban la coca en su estado natural.
“En la nueva ley nadie puede desviar al narcotráfico, va a haber proceso administrativo y proceso penal”, advirtió sin dar mayores detalles.
La promulgación de la norma develó división entre los productores de los Yungas, pues delegados del Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas asistieron al acto y respaldaron la vigencia de la norma, un día después que el presidente de la Asociación de Productores de Coca de los Yungas (Adepcoca), Franklin Gutiérrez, anunciará el rechazo de su sector a la misma y su inasistencia al acto.






