El ministro de Gobierno, Carlos Romero, reveló este sábado que la banda que asaltó a la millonaria remesa que transportaba la empresa Brinks “eran emisarios” del peligroso Primer Comando de la Capital (PCC) de Brasil, responsable de numerosos crímenes en la nación vecina.
Romero hizo estas revelaciones luego de la captura del ciudadano brasileño, Mariano Luis Tardelli, y otros cinco integrantes de esta banda que cayó en un operativo denominado “Laura”. Aseguró que el “núcleo de la organización criminal” estaba compuesta por ciudadanos brasileños del PCC.
El grupo delictivo está integrado por ciudadanos brasileños, peruanos y bolivianos, que fueron identificados por efecto de la detenciones que se ejecutaron desde el mismo día del asalto.
El Ministro de Gobierno reveló que la banda de Tardelli estaba planificando otra acción criminal para “liberar” a delincuentes encarcelados en el penal de Palmasola de Santa Cruz por el robo a la Joyería Imperio.
Aseguró que durante los operativos se hallaron “campos de tiro”, donde los criminales entrenaron para consumar el asalto a Brinks. Romero lamentó que comunarios del poblado de Santa Ana de Chiquitos protegieron a los delincuentes.
La operación Laura se desarrolló durante nueve días con respaldo de la información de inteligencia de la Policía Federal brasileña y de las Fuerzas Armadas de Bolivia en una zona de la Chiquitanía próxima a las fronteras de Brasil y Paraguay.
La Policía aún busca a otros tres delincuentes que huyeron al monte, aunque Romero valoró la operación que prácticamente desarticuló a la organización pues cayó el cabecilla de la banda.
“Se ha establecido que Tardelli era cabeceilla, el reclutador, el organizador” de esta banda. El brasileño era “el padrino” de la comunidad; estaba vinculado con el narcotráfico, pero se hacía pasar como ganadero.






