El presidente Evo Morales advirtió con desplazar a la Policía y a las Fuerzas Armadas a las zonas en las que sus pobladores, alentados por algunos dirigentes, extorsionan a empresas encargadas de la construcción de caminos u otras obras que requieren agregados o cascajo. Esas acciones generan, dijo, consecuencias económicas cuantiosas al Estado.
Puso como ejemplo lo que ocurre en la construcción de la doble vía La Paz-Oruro, en el tramo Caracollo-Confital. En ese sector, unos 10 o 20 comunarios bloquearon el trabajo de la empresa constructora, pese a que un anterior dirigente ya había “sacado algo” de la firma que tropezó con problemas para acceder a material para la construcción.
“No comparto, si está escuchando (la dirigencia de) la Federación Única del departamento de Oruro que vaya resolver, sino hermanos y hermanas voy a tener que meter a la Policía y las Fuerzas Armadas porque nos hacen perder tiempo”, insistió en el acto de entrega de una unidad educativa en Entre Ríos, Cochabamba.
Morales consideró que no puede comercializarse los agregados de la zona o bloquear su uso porque impide a la contratista cumplir plazos con el consiguiente riesgo de exigencia de más recursos económicos por ampliación de plazos de construcción porque las demoras –dijo- no se debe a problemas de la firma.
“A veces por culpa de algunos comunarios la empresa no cumple y nos sacan más plata”, insistió y destacó que en la región del Chapare, su reducto político, no se presentan este tipo de hechos.






