“Es una canica, una pepa”, explicó el fiscal departamental de Cochabamba, Óscar Vera, para ratificar que, según un estudio forense, el desangramiento por impacto de una bola de algún material duro fue lo que mató a Samuel Vallejos, el hombre de 27 años que el martes en la noche fue hallado muerto en la localidad de Colomi.
“Es una canica, una pepa y ello establece de que no es un proyectil típico, en realidad se trataría de uno atípico”, dijo la autoridad en una conferencia de prensa.
Consultado si el proyectil era de un arma casera, afirmó que “eso se establecerá en el momento de tener todas las investigaciones” que un grupo de fiscales ejecuta en la localidad que se ve asediada por bloqueos de productores de coca en demanda de cupos para el cultivo.
Un reporte similar habían entregado el ministro de Gobierno, Carlos Romero; el Comandante de la Policía, Abel de la Barra, y el representante del defensor del Pueblo en Cochabamba, Nelson Cox.
“En la autopsia se ha comprobado que el fallecimiento se ha debido a un shock hipovolémico por un herida, una herida que no fue a consecuencia de una bala. Se ha descartado el uso de un arma de fuego”, informó Cox el miércoles.
Los productores de coca que se movilizan en la zona desde el pasado domingo en demanda de un cupo de 700 hectáreas de plantaciones que el Gobierno considera ilegal, aseguran que Vallejos murió en defensa de sus demandas.
El hombre, que era mecánico, fue velado en el bloqueo que persiste desde el domingo pasado. El ministro Romero detalló que los restos fueron encontrados a 300 metros del lugar de conflicto que enfrentó a policías y cocaleros el martes, aproximadamente a las 22.00.
La autoridad gubernamental anunció una investigación para establecer las circunstancias en que el joven perdió la vida. No descartó ninguna hipótesis, incluso que se haya tratado de un accidente. (20/07/2017)






