La seguridad en el oficialismo de que el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) dará paso a la respostulación del presidente Evo Morales, como lo anticipó el domingo el vicepresidente Álvaro García, está apoyada en el precedente jurídico de Nicaragua, donde también ocurrió un caso parecido, según el ministro de Desarrollo Rural, César Cocarico.
En Nicaragua, el argumento para habilitar la repostulación del presidente Daniel Ortega se sustentaba en el hecho de que la prohibición de límites violaba sus derechos ciudadanos. El argumento del oficialismo en Bolivia es similar y evoca el Pacto de San José de Costa Rica, que solo fija como derecho humano elegir y ser elegido, sin poner límites.
“Hay un respeto al Tribunal Constitucional, sin embargo por los antecedentes internacionales que se ha presentado como el caso de Nicaragua puntualmente, desde nuestro punto de vista, que sea viable la repostulación de Evo Morales”, explicó en una entrevista con Cadena A sobre las últimas declaraciones de García.
Durante el feriado de Todos Santos en un acto público de entrega de viviendas sociales en la población de Santa Rosa del Sara, Santa Cruz, García dio por hecho la participación de Morales en las justas de 2019 a pesar de que el control constitucional aún está en plazo para pronunciarse sobre el recurso del oficialismo para habilitar la nueva candidatura.
El Movimiento Al Socialismo (MAS) pide la inaplicabilidad de cuatro artículos de la Carta Magna y cinco de la Ley 026 de Régimen Electoral que limitan a los mandatarios a postularse. Actualmente un presidente puede presentarse a elecciones solo una vez de forma continua, límite que los actuales mandatarios ya cumplieron.
“La mayoría está con nosotros porque somos el partido de la gente sufrida, de los trabajadores y seguiremos yendo adelante. Algunos creen que Evo no va a continuar. Hermanos, el presidente Evo, por su derecho constitucional, nuevamente va a pedir el voto de la gente y la gente nuevamente le va a dar su voto”, anticipó el vicepresidente el jueves.
Para Cocarico el actual mandatario es un articulador y el garante de la estabilidad económica y política que permiten a Bolivia un sostenido crecimiento económico, sobre todo en medio de una crisis internacional.
“Tenemos un buen liderazgo, sin embargo ahí hay que darle fortaleza, ahí hay que trabajar todas los sectores de los distintos departamentos y en eso estamos”, anunció el ministro.






