El pedido del gobierno de Michelle Bachelet al papa Francisco de evitar hablar del diferendo marítimo entre Bolivia y Chile durante su próxima visita, es visto por el presidente Evo Morales como un intento para “frenar el apoyo crecimiento” a la causa marítima que se encuentra radicada en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
El papa ya se pronunció por el diálogo en el diferendo marítimo cuando visitó Bolivia, en agosto de 2015, lo que generó sorpresa no solo en autoridad bolivianas sino cuestionamientos desde Santiago. El Santo Padre ahora tiene previsto visitar Chile y el embajador Mariano Fernández ya le pidió no referirse al asunto hasta que la CIJ emita un fallo.
A través de su cuenta en Twitter, Morales cuestionó la solicitud chilena.
“Por miedo el gobierno chileno pide a hno. Papa Francisco que no hable de demanda #MarParaBolivia. Pero la verdad es imparable como el mar”, escribió en un primer mensaje y luego complementó: “Oligarquía chilena hace aguas, quiere callar a Papa para frenar apoyo creciente a #MarParaBolivia. Pero la verdad es tan inmensa como el mar”.
Fernández dijo que su país cumplirá el fallo que emane de la CIJ sobre el diferendo marítimo, por lo que insistió: «Eso lo pedimos no sólo al papa sino a toda persona, a los amigos, a la opinión pública, que no se pronuncien hasta el fallo, que cumpliremos rigurosamente, sea cual sea».
Ambos países esperan el inicio de la fase de alegatos orales, una vez que se agotó la fase escrita del proceso, en el que Bolivia pide se obligue a Santiago cumplir con sus compromisos hechos a lo largo de la historia de negociar una salida soberana al Pacífico. Según La Moneda, no existen obligaciones derivadas de los ofrecimientos.
Francisco permanecerá en Chile del 15 al 18 de enero, donde visitará Santiago, Temuco e Iquique. Luego viajará a Perú del 18 al 21 de enero, con etapas a Lima, Puerto Maldonado y Trujillo.






