El diputado brasileño Rodrigo Amorin expresó en una polémica declaración que “a quien le guste el indio, que vaya a Bolivia”, al referirse a la llamada Aldea Maracaná que se encuentra en Rio de Janeiro y emplazada en 14,3 mil metros cuadrados, donde habitan por al menos 25 comunidades indígenas.
El embajador de Bolivia ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Sacha Llorenti, respondió a las declaraciones del legislador brasileño. “Al que le guste la justicia social que vaya a Bolivia. No son bienvenidos el racismo ni la discriminación”, escribió la noche de este viernes en su cuenta en Twitter.
Amorim no solo calificó de “basura urbana” la aldea que se encuentra, justamente al lado del estadio de Maracaná sino que dijo que bien podría servir para una playa de estacionamiento, equipamiento o un área de ocio.
“Como carioca, me causa indignación ver aquello de la manera que está hoy. A quien le gusta el indio, que vaya a Bolivia, que, además de ser comunista, sigue presidida por un indio”, señaló en referencia al presidente Evo Morales en una nota publicada en el periódico O Globo.
El diputado es de filas del Partido Social Liberal y seguidor del recientemente posesionado presidente de ultraderecha Jair Bolsonaro.






