En respuesta a las acusaciones lanzadas por el vicepresidente Álvaro García Linera la mañana de este lunes, el candidato presidencial por Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, negó haber llamado a la violencia a la población boliviana y, por el contrario, acusó al Gobierno de tener una estrategia para generar hechos vandálicos para luego responsabilizarle a él por sus consecuencias.
La mañana de este lunes, García Linera exigió a los sectores movilizados que cuestionan el resultado de las elecciones generales a reconocer su derrota y culpó a Mesa, a quien calificó como un “mal perdedor”, “sinvergüenza” y “racista”, de la violencia que se desató en el país y de la que pudiera estallar en los próximos días.
A través de un video que subió a su cuenta en la red social Twitter, Mesa respondió a García Linera que, al contrario de sus denuncias, él convocó a una "resistencia pacífica y democrática" en defensa del voto, pero en ningún caso a protestas violentas.
“Quiero denunciar ante la comunidad nacional e internacional que la estrategia del MAS está aquí, claramente, tratando de responsabilizarme de supuestos actos de violencia y de un inventado golpe de Estado, estableciendo una relación inexistente entre nuestra decisión de compromiso democrático, con la violencia”, afirmó.
Luego añadió: “Nosotros no hemos llamado en ningún caso a acciones de violencia, ni en el paro nacional, ni en la toma de instituciones, ni en ningún tipo de iniciativa que no sea resistencia pacífica y democrática”.
El expresidente expresa además su solidaridad con la población que está siendo “agredida” y “provocada” por personas afines al partido de Gobierno –según él- “como parte de una estrategia para establecer hechos de violencia que después nos carguen a nosotros”.
En esa línea, sostuvo que es "responsabilidad total del Gobierno" lo que vaya a ocurrir en las próximas horas o días, porque ha instruido a sus militantes a "generar confrontaciones y violencia"
Desde el pasado martes, varias capitales del país se encuentran sumidas en una convulsión social, debido al rechazo de la ciudadanía, por considerar que hubo fraude, a los resultados de la elecciones generales del domingo 20 de octubre, en la que el MAS obtuvo el triunfo en primera vuelta con 47,08 % de los votos. (28/10(2019)






