Cuba consideró que las movilizaciones de la oposición desatadas en Bolivia degeneran en una golpe de Estado “con el objetivo de escamotearle al pueblo boliviano el resultado electoral” que logró el presidente Evo Morales.
“La estrategia golpista opositora ha desatado en ese país intensas jornadas de violencia, que han costado muertes, cientos de heridos y expresiones condenables de racismo hacia los pueblos originarios”, denunció en una declaración publica el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.
Presidido por Miguel Díaz-Canel, la nación caribeña denunció también “una intensa guerra mediatica” contra la administración de Morales, “desconociendo las instituciones electorales y el mandato popular expresado en las urnas”.
Cuba consideró que “sectores de la oposición boliviana, con el apoyo y conducción de los EE.UU. y de oligarquías regionales, han puesto en marcha un golpe de Estado”, como ha declarado el presidente Díaz-Canel.
De acuerdo con el cómputo oficial, Morales, del Movimiento Al Socialismo (MAS), ganó en primera vuelta con el 47,08% de los votos. (09/11/19)






