Desde Madrid, España, adonde llegó para participar en un foro, el exvicepresidente Álvaro García analizó el motivo de su salida del gobierno de Bolivia y afirmó que lo que ocurrió en octubre y noviembre fue “una sublevación de la clase media contra la igualdad que tomó la forma de golpe”.
La exautoridad viajó hasta Europa para participar de varias actividades académicas, entre ellas el foro en la Universidad Complutense de Madrid en la cual compartió mesa en medio de incidentes con el ahora vicepresidente de España, Pablo Iglesias, del partido de izquierda Unidas Podemos, muy cercano a García y al otrora gobierno de Evo Morales.
El diario El País lo entrevistó y le consultó a qué atribuía las movilizaciones que derivaron en la renuncia de él y Morales al poder de Bolivia.
“Lo que pasó en Bolivia fue una sublevación de las clases medias tradicionales contra la igualdad que ha tomado, con el tiempo, la forma de un golpe de Estado”, afirma García.
Luego cita a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y afirma que el 30% de los bolivianos pasó de la pobreza a la clase media.
“Las clases medias tradicionales ven, primero con preocupación y luego con pavor, cómo personas que vienen del mundo indígena adquieren el mismo estatus que ellos tenían”, comenta.
Asegura que el “malestar” se tradujo en movilizaciones contra el gobierno de Morales y en “un estado de ánimo muy conservador, muy racista, que dará pie a que las fuerzas del orden desconozcan el orden constitucional” y pidan su renuncia.
En ese ínterin, reveló que a las 07.00 del 10 noviembre, cuando renunciaron García y Morales, “ya había un desacato de la Fuerza Aérea a obedecer el mando institucional”.
“Incluso antes de que pidan nuestra renuncia, los comandantes llaman a Evo en la tarde: ‘No saquen las Fuerzas Armadas, yo voy a renunciar, pero no saquen a las Fuerzas Armadas’, pide”, cuenta García.
En su criterio, “es una mezcla de acción social con un golpe de Estado. La idea de fraude fue una construcción. Lograron instalar la opinión de que iba a producirse y no lo han demostrado. LA OEA tiene que decirlo”.
En esa línea, ponderó el cuestionado informe de los dos expertos John Curiel y Jack R. Williams que trabajan en el Massachusetts Institute of Technology (MIT, en inglés) y que en un análisis sobre los resultados de las elecciones de 2019 pusieron en duda el fraude.
La OEA defendió recientemente el informe de auditoría que develó graves irregularidades en el cómputo y el conteo rápido y halló servidores informáticos ocultos fuera de los protocolos.
Para el gobierno de Jeanine Áñez, a quien Morales llama “golpista”, estudios como el de los dos expertos son parte de una campaña para “obstaculizar” las elecciones del 3 de mayo y “hacer fracasar” la designación de Luis Almagro en la Secretaría General de la OEA.
García también habló de su regreso a Bolivia: “Volveremos cuando todo se haya sedimentado”. (06/03/2020)






