Desesperados por la falta de alimento y por el fuerte frío que soportan, los cerca de 700 bolivianos que están en Colchane (Chile) a la espera de que les permitan retornar a territorio nacional, piden al Gobierno que les dé paso para cumplir una cuarentena en sus respectivos departamentos, como medida preventiva para prevenir el coronavirus (COVID.19).
Faustino Espinoza, uno de los bolivianos que está en este grupo, informó a La Razón que los connacionales se agruparon por departamentos para plantear el pedido a las autoridades nacionales. Advirtió que rechazan la posibilidad de ingresar a un campamento, como el Tata Santiago, en Pisiga, porque las personas que están allí igualmente carecen de alimentos y agua. “No queremos sufrir más hambre, al igual que ellos. Yo jamás imaginé pasar por esta situación”.

Espinoza señaló que la mayoría de los residentes bolivianos que está en Colchane permanece cerca de una semana en esa condición, sin comida ni cobijo, por lo que deben pernoctar a la intemperie y soportar temperaturas por debajo de los cero grados centígrados; a la espera de que les dejen retornar a territorio nacional.
Pandemia del coronavirus
Estos compatriotas se vieron atrapados en Colchane a causa de la pandemia que azota a diferentes países de todos los continentes. Ellos viajaron a Chile por trabajos temporales, como la cosecha de frutas y verduras, pero la cuarentena que también se dictó en el país vecino hizo que se queden sin fuente laboral y con la necesidad de retornar a sus lugares de origen, al no tener dinero ni vivienda. La mayoría de ellos tuvo que trasladarse al punto fronterizo a pie, pues no hay servicio de transporte público.
Al referirse a este caso, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, abrió la posibilidad de que los residentes que están en Colchane sean instalados en el campamento Tata Santiago, una vez que los actuales 480 ocupantes cumplan su control en poco más de una semana. En tanto, su colega de Defensa, Fernando López, dijo a la red Unitel que estas personas tienen que esperar, para regresar a territorio boliviano.

Respecto al control médico del coronavirus, Espinoza explicó que en el trayecto a Colchane, todas las personas fueron sometidas a exámenes, pues las autoridades sanitarias chilenas impiden el tránsito de sospechosos de portar el virus. “Si alguno está enfermo o tiene sospecha de tener el mal es retenido en el lugar para recibir atención, no lo dejan pasar”.
La situación de los bolivianos en Colchane es precaria. La señora Clementina Torres, oriunda de San Julián (Santa Cruz), informó el jueves que “duermen como chanchitos”, en grupos de personas que juntan sobre la arena para enfrentar el frío del lugar. Espinoza indicó que para cargar la batería de sus teléfonos celulares tienen que pagar al menos Bs 15 en una tienda.

Autoridades chilenas les reparten un poco de comida y agua, agregó, pero esos productos son entregados con prioridad a mujeres, niños y adultos mayores.






