El Gobierno contará con cinco campamentos fronterizos más —sumando un total de seis con el de Pisiga, instalado el 4 de abril — donde los bolivianos que buscan ingresar al país pasen 14 días de cuarentena en precaución por la pandemia del COVID-19, dijo este viernes el ministro de la Presidencia, Yerko Núñez.
Para este fin se ha destinado Bs 30 millones, “pero aun así este presupuesto será insuficiente si no contamos con la coparticipación y responsabilidad compartida de todas las gobernaciones y municipios, (y de) los propios ciudadanos que desean retornar a Bolivia”, afirmó Núñez a ABI.
El primer campamento denominado Tata Santiago fue instalado en la localidad de Pisiga, en la frontera con Chile. Tras el periodo de cuarentena, hoy están siendo trasladados en buses a sus lugares de origen 439 bolivianos que estuvieron viviendo en ese lugar. Otros 41 ya habían sido llevados a Oruro, debido a condiciones médicas diversas.
Mañana sábado ingresarán más de 400 nuevos bolivianos a ese centro. Núñez afirmó que el retorno de al menos 1.049 connacionales desde Chile será gradual.
“Estos protocolos son similares a los protocolos de ingreso que tienen nuestros países vecinos porque en todos los casos los gobiernos nacionales tienen que tomar los recaudos para que la cuarentena establecida cumpla con su objetivo de contener el contagio del virus», apuntó.






