De manera intempestiva, el Alto Mando de las Fuerzas Armadas suspendió un acto oficial, que iba llevarse a cabo la mañana de este jueves, para el ascenso de generales, almirantes y vicealmirantes, al que incluso debía asistir la presidenta Jeanine Áñez.
El evento fue convocado por el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Sergio Orellana, a través de una “orden” que circuló en las redes sociales, como informó La Razón la noche del miércoles.
La cúpula castrense decidió la celebración ante la premura de los ascensos que no había atendido la Cámara de Senadores, situación que en los últimos días incluso puso en vilo a los órganos Ejecutivo y Legislativo.
Para las 11.00 de este jueves, a la misma hora en que estaba previsto el acto de honor en el patio del Estado Mayor General del Ejército, estaba prevista una conferencia de prensa del ministro de Defensa, Luis Fernando López, que también fue suspendido.
El despacho gubernamental tenía previsto entregar las correcciones a las observaciones realizadas por la Cámara de Senadores en el caso de los ascensos en la institución castrense.
El vicepresidente del Senado, Omar Aguilar, del Movimiento Al Socialismo (MAS), advirtió la noche del martes que de concretarse el acto éste sería “inconstitucional”, pues se lo haría por decreto, sin el aval del Órgano Legislativo.
Según el numeral 8 del artículo 160 de la Constitución Político del Estado, la Cámara de Senadores tiene la atribución de “ratificar los ascensos, a propuesta del Órgano Ejecutivo, a generales de Ejército, de Fuerza Aérea, de División y de Brigada, a almirante, vicealmirante, contraalmirante y general de la Policía Boliviana”.






