El Informe Mundial de Drogas 2020 estima que en 2018 alrededor del 0,6 por ciento de la población entre 15 y 64 años eran consumidores de cocaína y 0,2 por ciento consumieron pasta base de cocaína. Esto, cuando en América del Sur se calcula que 2,8 millones de personas, o casi el 1% de la población de 15 a 64 años eran consumidores de cocaína en ese año.
Cuando en 2018, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la población boliviana entre 15 y 64 años era 6.963.183 personas (siendo la población total 11.307.314), el 0,6% apuntado por el Informe equivale a 41.779 bolivianos consumidores de cocaína. En el caso de quienes consumían pasta base, el 02% de la población entre 15 y 64 años señalado por el Informe significa 13.926 personas.
El consumo de cocaína y pasta base de cocaína en 2018 aumentó desde la encuesta más reciente de 2014, con un aumento en la pasta base de cocaína más pronunciado que el de la cocaína, concluyó el Informe presentado hoy, 26 de junio, por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por su sigla en inglés) en Bolivia, según la nota de prensa de UNODC en el país.
El Informe, que fue presentado junto con el Ministerio de Gobierno y el Consejo Nacional contra el Tráfico Ilícito de Drogas (CONALTID), determinó que el consumo de cocaína en Bolivia fue más frecuente entre los hombres que entre las mujeres. Este consumo fue mayor entre las personas de 16 a 24 años que en otros grupos de edad.
En relación al cultivo de la hoja de coca, pese a la tendencia general descendente de 2008 a 2013, este último año dicho cultivo se incrementó gradualmente. En 2018, destaca el Informe, sin embargo, se ha registrado una superficie mundial de cultivos de 244.200 hectáreas lo que significa la disminución de un 0,5 % en comparación a 2017.
En Bolivia, en 2018, el cultivo de coca disminuyó en 5,7 % en comparación con 2017: la superficie cultivada se redujo en 1.400 hectáreas (ha), de 24.500 ha en 2017 a 23.100 ha en 2018.
Asimismo, la producción de global cocaína durante la gestión 2018 según el Informe alcanzó sus máximas cifras con 1.723 toneladas. El 2018 llegó a su nivel histórico más alto y se estima que la fabricación se ha duplicado entre el 2014 y 2018, un aumento global del 4,6% con respecto a 2017.
Las incautaciones de cocaína en el mundo llegaron a 1.311 toneladas, registrando un aumento del 2,3%, con relación a 2017. El 86 % de la cocaína incautada en 2018 se encontró en las Américas, sobre todo en América del Sur, con un 55%, donde tiene lugar la producción y, cada vez más, el consumo, concluye el Informe de la UNODC.
La cocaína producida en Sud América utiliza diversas rutas y fronteras. Entre otros, describe el Informe, la droga pasa por Perú, Bolivia y Brasil con destinos finales en Europa o continuando el tránsito por África Occidental. El tráfico de cocaína desde América del Sur que pasa por Perú, Bolivia y Brasil tiene como destino a España y Portugal, como puerta de ingreso hacia los mercados de Europa Occidental y Central.
Entre 2018 y 2019, en Sud América las incautaciones de marihuana constituyen 43 % de las incautaciones globales, en el caso de la cocaína se trata del 55 %.
Mundo
El Informe señala, destaca la nota de prensa de UNODC, que alrededor de 269 millones de personas consumieron drogas en todo el mundo en 2018, un 30% más que en 2009, mientras que más de 35 millones de personas padecen trastornos por consumo de drogas.
El Informe también analiza el impacto de COVID-19 en los mercados de drogas, y aunque sus efectos aún no se conocen por completo, las restricciones fronterizas y de otro tipo relacionadas con la pandemia han causado escasez de drogas en las calles, lo que ha provocado un aumento de los precios y una reducción de la pureza.
El aumento del desempleo y la reducción de oportunidades causadas por la pandemia también pueden afectar desproporcionadamente a los más pobres, haciéndolos más vulnerables al consumo de drogas y también al tráfico y el cultivo de drogas para ganar dinero, dice el Informe.
Las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19 alteraron no solo la economía global sino también el mercado mundial de drogas, hace notar la UNODC. Las rutas tradicionales han tenido que modificarse debido a la cancelación de vuelos y el cierre de fronteras. Los narcotraficantes buscan nuevas rutas y métodos, ampliando las actividades a través del Internet y los envíos por correo.
(26/06/2020)






