Hasta el mediodía de este miércoles se confirmó la muerte de siete internos en el penal de San Pedro de La Paz. Pese a que el lunes ya se reportaron los primero tres fallecidos, hasta el momento no se tiene plena certeza de si los decesos fueron a causa del COVID-19.
Pese al hermetismo con que se maneja la información de lo que ocurre dentro del penal, se supo que hay al menos 17 sospechosos de haber contraído el coronavirus, y que los mismos están siendo aislados en la sección La Crulla y en la capilla del centro penitenciario.
Un dato preocupante es que los fallecidos son personas de más de 50 años. “Las edades fluctúan entre adultos y adultos mayores”, señaló a los medios un oficial de policía.
Se cree que el foco de infección está en la sección La Posta; asimismo, se manejan diferentes hipótesis acerca de la forma en que el COVID-19 ingresó al penal, toda vez que desde hace semanas se suspendieron las visitas. Una de estas presunciones es que el virus vino tras la salida de un privado de libertad a una audiencia judicial presencial.
“Los fallecidos son con sospechas de COVID-19, otros con temas cardiorrepiratorios”, señaló este miércoles a los medios de comunicación el viceministro de Gobierno, Wilson Santamaría. Añadió que ya se trabaja tanto en el aislamiento de los sospechosos como en la asistencia médica y en fármacos para la población del recinto carcelario.
“Se han activado los mecanismos de desinfección, envío de medicamentos y refuerzo; se ha entregado además refuerzo alimenticio a la mayoría de las cárceles del país, se ha entregado equipos de protección y bioseguridad para el personal de la dirección de seguridad penitenciaria”, informó Santamaría esta mañana a los medios.
La familiar de uno de los internos del penal, entre lágrimas, declaró a la televisión que pese a que su esposo estaría con síntoma del COVID-19, no se le deja entrar para entregarle medicamentos.
El penal de San Pedro de La Paz es uno de los que presenta mayor grado de hacinamiento en el país. Según datos oficiales hasta 2019, allí vivían 3.500 reclusos, cuando su capacidad es de 800 internos; así la tasa de hacinamiento es de 438%.
(08/07/2020)






