Edgar Pozo Valdivia, un médico con una amplia experiencia, fue posesionado este lunes como Ministro de Salud con el desafío inmediato de hacer frente al COVID-19, que hasta el momento afectó a 142.475 personas. Es médico cirujano con más de 40 años de experiencia y especialista en Cardiología Intervencionista, dirigió desde 2016 el Instituto Nacional del Tórax.
“Vamos a reconstruir la salud de Bolivia, porque hemos encontrado una salud en un edificio destruido, pisado y defraudado, y eso significó un deterioro de la salud de la población del país”, expresó minutos después de ser posesionado en el cargo por el presidente Luis Arce.
La carrera y pasión de Pozo por la salud empezó en 1975, cuando hizo su primera residencia médica. Luego hizo otra en la Fundación Favoloro, de Argentina, para después empezar como médico de planta de Cardiología.
Entre 1989 y 1993, desempeñó funciones como viceministro de Previsión Social pero finalizado este periodo volvió a dedicarse por completo a su trabajo como galeno.
Entre 2000 y 2002 fue presidente de la Caja Nacional de Caminos y durante el resto de su carrera también cumplió funciones de jefe del Servicio de Hemodinamia y del Departamento de Cardiología. En 2016 fue designado director del Instituto Nacional del Tórax.
Desde ese puesto no solo trabajó en los consultorios y en la guía del equipo, también fue uno de los que luchó por mejorar las condiciones del sistema de salud y denunció las falencias que dificultaban la atención de pacientes.
Como director del Tórax enfrentó en primera línea la pandemia, pues este centro fue delegado a la atención de los pacientes con COVID-19. Ahora deberá cumplir la misma tarea pero desde el cargo de ministro.
“Hay varios temas que vamos a tocar, el primero es conocer el estado interior y diagnóstico del Ministerio de Salud, cuán enfermo está, sabemos que está grave pero ¿tendrá qué tener terapia intensiva?, no lo sabemos, pero vamos a recuperarlo. Obviamente tenemos prioridades, está la pandemia del COVID-19, que es una misión que vamos a cumplir; segundo, darle fortaleza al Sistema Único de Salud (SUS) que fue descuidado por el Estado en el pasado inmediato”.
Aunque el Gobierno transitorio de Jeanine Áñez afirmó tener la pandemia bajo control, un tema que no fue completamente esclarecido es la posible existencia de subregistros en las cifras de contagios y decesos, como el impacto y preparación para un eventual rebrote.
También está como tema pendiente el esclarecimiento de la corrupción en la compra de equipamiento, que debía ayudar a mejorar la atención de los pacientes con coronavirus.
(09/11/2020)






