Como seguro no ocurrirá en ningún otro ministerio, el exministro Iván Arias entregó en persona al ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, la llave de su despacho. El gesto fue destacado por Montaño, en el acto en el que Arias fue increpado por el grupo de asistentes que le gritaban repetidamente: “¡fuera pititas golpistas¡”.
“Es de hombres, es de caballeros estar aquí y entregar un despacho, hay que reconocer aquello, y el pueblo nos ha dicho también que quiere respirar paz y tranquilidad y mi hermano Iván Arias espero que aporte en la reconciliación entre todos los bolivianos”, expresó Montaño sobre la actitud de la exautoridad.
“¡No queremos pititas, carajo¡”, gritaban los seguidores de Montaño, pero cuando empezó a hablar Arias bajaron el tono y terminaron en silencio.
Lo primero que hizo fue negar que se haya autorizado al final de su gestión el pago de Bs 240 millones a una constructora, como lo denunció Wilfredo Chávez, parte de la comisión de transición. Además, le entregó documentos-informes de su gestión.
“No se hizo ese pago, me voy por la puerta ancha por donde entré, le deseo lo mejor”, le dijo Arias a Montaño, pero además le aconsejó que ponga especial énfasis en las empresas estatales descentralizadas.
“Tendremos pensamientos e ideologías distintas, pero la patria es de todos los bolivianos”, le respondió Montaño.
Ambos terminaron con un saludo y abandonaron la sala de la conferencia de prensa.
(09/11/2020)









